La sarna, una lección de modestia científica (Parte 1)

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La sarna, una lección de modestia científica (Parte 1)

*Un record molt especial de aquest blog per al professor Josep Boatella Riera (E.P.D), que ens va deixar el 21 de maig de 2026, catedràtic de bromatologia i antic degà de la Facultat de Farmàcia de la UB.

 

Según el estudio del dermatólogo catalán  Dr  Miquel Casals (1) , “Sarna: una epidemia dentro de una pandemia” , los casos de sarna se multiplicaron  durante la pandemia del Covid. En la Comunidad de Madrid pasaron de 3.413 casos en 2018 hasta los 18.352 que se contabilizaron en 2023.
(1)  Miquel Casals ,Unidad de Dermatología Pediátrica, Servicio de Dermatología, Hospital Universitari de Sabadell Corporació Parc Taulí, Universitat Autònoma de Barcelona, Barcelona, España

Según la Academia Española de Dermatología, desde 2019 los casos aumentan en un 40% cada año. 
En los países desarrollados, con la mejora de la higiene de la población y pasados los periodos bélicos de los años 30 y 40, la sarna casi desapareció, pero actualmente vuelve a ser un problema sanitario.  
Así pùes este artículo tratará de una enfermedad muy actual, pero que tiene una historia muy particular.


 
Envase de Sulfureto Caballero ® .Circa 1920 Col. Serra Mandri

 
Detalle del prospecto del Sulfureto ® Caballero


La sarna es una afección cutánea producida por la hembra de un ácaro, el arador de la sarna (Sarcoptes scabiei) de la variedad hominis. Solo puede vivir en el cuerpo de la especie humana, pues fuera muere rápidamente, al cabo de dos a cuatro días. Su tamaño lo hace casi imperceptible.

El término español “sarna”  tiene una etimología poco segura. Palabra del latín tardío, de origen hispano.

Los romanos lo conocía como scabies (de scabere, rascar), término conservado por los anglosajones. Los alemanes, Krätze. En francés, es gale, que viene  del latin galla (« galle des arbres »), una excresencia causada en los arboles por un parásito .

El nombre científico de Sarcoptes scabiei hominis proviene del griego sárx, carne y kopto, cortar. 


 
Imagen del parásito. Procedencia, https://microbiotics.com.ng/an-overview-of-scabies/


Este parasito excava túneles debajo de la piel, por este motivo se le conoce también en español con el nombre  de "arador de la sarna".

Las hembras ponen sus huevos durante la noche y por eso el principal síntoma es un intenso picor nocturno, además del daño cutaneo que se manifiesta por los surcos que excavan y por la aparición de unas pequeñas vesículas, seguidas de unas pústulas caracteristicas.

Puede afectar a cualquier individuo de toda edad, sexo o raza. No necesariamente la higiene impide su contagio, pero su ausencia la facilita mucho y es mas frecuente en ambientes de convivencia cercana, escuelas, prisiones, residencias, hoteles. 

No necesita mas que un huésped, con el que convive durante toda su vida. En la persona infectada se encuentran todas las fases de su evolución. El ciclo dura unos 15-20 días. Un macho y una hembra se aparejan en la superficie de la piel, el macho muere y la hembra empieza a escavar su galería en la capa cornea de la piel. Progresa al ritmo de unos 2-3 milimetros diarios y deja detrás suyo huevos y excrementos. Los huevos eclosionan en larvas que salen al exterior, y evolucionan hacia la forma adulta. En una persona infectada suelen habitar unos pocos ejemplares.


 
El contagio se produce en la mayoría de casos por contacto prolongado. Por ejemplo en el curso de relaciones sexuales o ambientes de promiscuidad con niveles bajos de higiene. La transmisión es también posible de forma indirecta a través de la ropa, mobiliario, instrumental médico etc.

Historia

Esta enfermedad se conoce desde la antigüedad, pero en los textos mas antiguos no siempre se ha podido distinguir de otras dermatosis que también cursan con picor. Las civilizaciones asiáticas incluso confundían la sarna con la lepra.

Muchos autores latinos famosos, como Apuleyo, Ausonio e incluso San Agustin, describen afecciones que pudieran ser asimiladas a la sarna, pero nunca tendremos la certeza de ello. 

Aulus Cornelius Celsus, en español Celso, que vivió en la época de Augusto, relizó una distinción con otras enfermedades de la piel, llamando scabies  a lo que hoy conocemos como sarna.

Un médico hispano-arabe del siglo XII, Avenzoar de Sévilla, maestro del famoso cordobes Averroès,  precisa mas al referirse en su obra  «Taisir elmedaouat oua eltedbir»  al  “souab” o sarna,  como una lesión de la piel “ de donde surge  un pequeño animal , muy pequeño , que el ojo a penas puede observar[…]” pero atribuye el fondo de la enfermedad a alteraciones humorales y deterioro de los fluidos del cuerpo. Esta atribución errónea sería la tónica general, de los médicos hasta llegado el siglo XX.

En el siglo XII, santa Hildegard von Bingen (1098-1179) abadesa y fundadora del monasterio benedictino de Ruperstberg en Bingen (Baviera), hizo descripciones acerca de la sarna en su libro Physica y ya incluye el tratamiento habitual con azufre.

Hay alguna excepción a la atribución humoral erronea, pues en el siglo XVII, Cosimo Giovanni Bonomo (1666 -1696) , el médico de Ana Mª Luisa de Medicis, originario de Livorno y el farmaceutico naturalista Giacinto (ou Diacinto) Cestoni (1637- 1718), mandan una carta a Francesco Redi (1626  1697) otro naturalista y médico que era famoso por sus estudios sobre insectos y parásitos.
 


"Osservazioni intorno a pellicelli del corpo umano”. Retrato de Cestoni.


En esta carta le comentan sus observaciones de cómo las mujeres de los remeros de Livorno extraen de la piel con unas agujas unos animalitos, que luego matan con los dedos. Observaron y dibujaron tambien las criaturas en una gota de agua con un equipo óptico muy rudimentario. 


Dibujo a tinta incluído en la carta a Francesco Redi (1687)


Comentan el gran poder contagioso y dicen que el tratamiento interno no sirve para nada. El tratamiento, dicen que debe ser externo y debe repetirse mas de una vez. Cestoni, en otra carta de 1710 a Vallisnieri otro naturalista italiano, dice:
"Los medicamentos internos, los que los médicos dan a los sarnosos por la boca, no sirven absolutamente para nada, solo para engordar a los charlatanes…” 
La primera representación fiable del acaro Sarcoptes es algo anterior y se debe a Augusto Hauptmann, natural de Leipzig (Alemania) en 1657.
August Hauptmann (1607 - 1674 ) fue un médico, alquimista y balneólogo alemán  fundador de la “Pathologie animata” , una doctrina que predicaba que casi todas las enfermedades son causadas por gusanos y ácaros.


 
Monografía sobre August Hauptmann / Michael Ulrich Brysch (2012)


Describió el acaro de la sarna como una forma “ monstruosa” , similar a las que se encuentran en el queso. Posteriormente, esta similitud, con acaros presentes en el queso y la harina, haría que muchos estudiosos, como Linneo, los confundieran y creyeran que los acaros de la sarna eran los del queso y que su presencia en los enfermos, era solo circunstancial o un efecto secundario de un desequilibrio del cuerpo.

Estas observaciones fueron olvidadas y seguían las dudas. Hahnemann (1786) el padre de la homeopatía, con su teoría de la discrasia psorica,  colaboró a esta ocultación del origen de la enfermedad. En el mismo año de 1786, que el Dr Wichmann de Hannover defendia la doctrina de la naturaleza acariana de la sarna con mucha precisión en su obra Aetiologie der Krätze, Hannover (1786 -1791)

Para la mayoría de la medicina “ortodoxa” , increíblemente la sarna continuaba teniendo una atribución interna. En algunos casos diferenciaban una sarna “sarcoptica”, de otra verdadera sarna “humoral” de origen interno.

Todas las teorías científicas no impedían que la gente de todo el mundo, a nivel popular,  haciendo oídos sordos a la opinión médica, combatiera la sarna extrayendo los parasitos con una aguja.

El caso de Jean Chrysanthe Gales 

Hospital St Louis en 1608 (foto Wikipedia)


Nos encontramos al inicio del siglo XIX , cuando en el Hospital Saint Louis de Paris, una institución creada por el rey Enrique IV de Francia en 1606, su director, un reputado médico llamado Jean Louis Alibert  (1768 – 1837),  quiso hacer una clasificación racional arborescente de las enfermedades de la piel, parecida a la que hacían los botánicos de la época, con las plantas. 

Jean Louis Alibert (1768 – 1837)
 
Jean Louis Alibert (1768 – 1837) recibió la visita de un joven alumno llamado Jean Chrysanthe Galès (1783- 1854) nombrado hacía poco encargado de la farmacia del hospital. Estaba estudiando también medicina con Alibert,  y le preguntó sobre cual debía ser el objeto de su tesis.
Alibert, bromeando le contestó: "Puede escribir su tesis sobre la sarna, ya que por su  nombre está predestinado a ello " (El nombre de Galès se parece a “gale”, que en francés) significa sarna. 

Poco se imaginaba que a partir de esta broma, se sucedería uno de los  hechos mas curiosos de la historia de la medicina del siglo XIX , que pondrían en entredicho su prestigio y en evidencia los defectos de la medicina de entonces y quizás de siempre, que a menudo crea barreras intelectuales e ideas preconcebidas, que se oponen a la evolución del pensamiento e impiden el progreso a la ciencia médica.

En aquel momento, en la Academia de Medicina de Paris, tenía lugar una controversia  entre los partidarios del  origen interno de la sarna y otros pocos que comenzaban a defender el origen acariano de la enfermedad.

La Academia de Medicina había prometido una recompensa en metálico, para quien descubriera o redescubriera el verdadero origen de la sarna y así, acabar con la polémica. 

Alibert, que era personalmente partidario del origen parasitario de la sarna, se emocionó mucho cuando poco tiempo después el 26 de mayo de 1812, vino Galés a decirle que había encontrado el parasito productor de la sarna. Galés le Indicó que lo había hallado en las vesículas acarinas, que se forman en algunos puntos del túnel cutaneo que excava el Sarcoptes.
Alibert convocó unas sesiones médicas en las cuales Galés extrajo el parásito delante de muchos espectadores, que aplaudieron su éxito con entusiasmo. Recibió el premio y fue reconocido como el descubridor del acaro productor de la sarna. Galés repitió sus exitosas exibiciones y publicó una tesis titulada "Ensayo sobre el diagnóstico de la sarna, sobre sus causas y sobre las consecuencias médicas prácticas de las que se deducen las verdaderas nociones de esta enfermedad" .

A continuación en el mismo Hospital Saint Louis y con el respaldo de Alibert, comenzó a tratar enfermos, para luego instalarse por su cuenta, creando en Paris unos sanatorios que trataban la sarna. Tuvo mucho éxito y trató muchisimos pacientes.
Su método inicial era tratar a los enfermos encamados quemando azufre en unos braseros debajo de la cama. Este método era peligroso y pasó a adoptar otros métodos como la caja de Glauber , una cabina cerrada de donde solo salía la cabeza del enfermo
Los partidarios del origen interno de la sarna no se dieron por vencidos y, como a diferencia de Galé que lo encontraba siempre, muchos médicos intentaban también localizar el acaro y no lo lograban, fue acusado de fraude.
 


Dibujo de Galé


Los dibujos del acaro efectuados por Galé eran imprecisos. Localizaba el acaro con gran éxito en las vesículas de reciente formación y no en las pústulas mas antiguas, donde buscaban todos los demás y donde el parasito en su progresión ya no estaba.
Recibió la oposición de grandes centíficos de la época, como Jean Guillaume Auguste Lugol, el médico francés inventor de esta solución yodada en el propio Hospital de Saint Louis, de rivales de Alibert  en el hospital, como el dermatólogo de origen suizo  Laurent-Théodore Biett y  en resumen. Tanto Galé como su protector Alibert, vieron su prestigio  comprometido.

La Academia de Medicina con su respaldo ya había reconocido el género Sarcoptes y ya se habían incluido en los tratados de Alibert y otras publicaciones.
Algunos en el mejor de los casos, como François-Vincent Raspail (1794 - 1878), un famoso químico, microscopista y médico, sugerían que el Sarcoptes infectaba a los pacientes de sarna, con posterioridad , pero no era la causa de la enfermedad.

 
Jean Vincent Raspail 


Galès con sus sanatorios exitosos en marcha, se negó a mas confrontaciones, aunque parece que en un momento dado incluso se auto-inoculó la enfermedad para mejor defender su causa.


La rehabilitación de la teoría del ácaro

Lugol, que entonces dirigía un servicio de dermatología competidor del de Alibert, propuso un segundo premio de 300 francos a cualquier estudiante que pudiera demostrar la existencia del acaro.
Un estudiante corso, Simon François de Renucci, ya había visto en los pueblos de su isla a las mujeres extrer el acaro y él ya lo había hecho también. Aceptó el reto y convenció a Alibert para que suspendiera sus vacaciones de verano y asistiera el 13 de agosto de 1834 a una detección del parasito.


 
Dibujo realizado por Renucci


Anunció a médicos y alumnos que pronto verían el parasito. Lo extrajo con la misma habilidad que Galé y el profesor Alibert levantó acta, con la firma de los presentes.

Era tan fuerte la polémica que otra vez, el acontecimiento no fue creido y tuvo que repetirse el 25 de agosto en una prestigiosa clínica de Paris “un terreno neutral” , con un gran éxito de asistencia. 
Al parecer, no se disiparon nunca las dudas sobre la honestidad de Galé, pero así fue como los científicos aceptaron finalmente y plenamente el origen parasitario de la sarna. 

Hemos de tener en cuenta que los primeros agentes microbianos conocidos, los hongos microscópicos, no se conocieron hasta 1840 y las bacterias hasta 1870-1880.
La sarna es un ejemplo perfecto de las dificultades que encuentran muchas veces en medicina  las nuevas ideas, cuando se enfrentan a opiniones preestablecidas, que además orientan y condicionan las investigaciones científicas en direcciones concretas . Esto nos enseña que las nuevas ideas que parecen “revolucionarias” no pueden ser descartadas sin mas por las teorías prestablecidas.


En España

En España, el pionero de la dermatolgía, el médico madrileño José Eugenio de Olavide (1836-1901) fundador del primer servicio de dermatología en el Hospital de San Juan de Dios, en sus estudios sobre la sarna, defendió las tesis de Alibert y Ranucci

 


José Eugenio de Olavide( 1836-1901)


Famoso dermatólogo, creador de salas específicas de dermatólogía. En el hospital, los enfermos dermatológicos con úlceras, sarna, tiñas, tenían unas salas dedicadas, pero no existía una especialidad dermatológica. A partir de Olavide se crearon salas específicas. Puso también en marcha sesiones clínicas con sus colaboradores.

Dejó libros, y muchos artículos que son motivo de estudio y consulta en las universidades europeas y americanas. Su obra mas importante fue “Dermatología general y clínica iconográfica de las enfermedades de la piel o dermatosis” que fue una obra de referencia.

Olavide impulsó la realización en España de las figuras de cera dermatológicas “Moulage”,  para la enseñanza de sus alumnos, que posteriormente configuraron el  “Museo Olavide”, que llegó a tener cerca de mil quinientas figuras de cera.

 


Sarna en mano y pecho. Molde del Museo Olavide. Madrid

 

 


Català: 
Història de la farmàcia. Història del disseny gràfic. Història de la publicitat. Història del medicament. Història de la medicina. Medicaments vintage.
En aquesta ocasió presentem la primera part d'un article sobre la sarna, una malaltia que torna a estar d'actualitat

English:
History of the pharmacy. History of graphic design. History of advertising. History of medicaments. History of medicine. Vintage medicines.
On this occasion we present the first part of an article about scabies, a disease that is once again in the news.

Français:
Histoire de la pharmacie. Histoire du graphisme. Histoire de la publicité. Histoire des médicaments. Histoire de la mèdecine. Médicaments vintage.
Cette fois-ci, nous vous présentons la premiere partie d´un article sur la gale, une maladie qui fait de nouveau la une des journaux.